Desde el próximo lunes hasta el 23 de abril, el papa León XIV iniciará su primera gran gira internacional, un recorrido de once días que lo llevará por cuatro países de África: Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. El pontífice estadounidense, elegido el año pasado, pronunciará once discursos, oficiará siete misas y visitará una docena de sitios de importancia religiosa y social, cubriendo más de 18,000 kilómetros.
Diálogo y paz en un contexto global
La visita cobra especial relevancia en un escenario mundial marcado por el conflicto en Medio Oriente y la crisis energética. Según adelantaron portavoces eclesiásticos, el papa abordará en cada destino temas como el diálogo interreligioso, la paz, la desigualdad y los derechos humanos. Este será su tercer viaje fuera de Italia, tras haber visitado anteriormente Turquía, Líbano y Mónaco.
Itinerario y encuentros clave
En Argelia, país donde el islam es religión de Estado, León XIV será el primer pontífice en pisar suelo argelino. Su agenda incluye una visita a la Gran Mezquita de Argel y un encuentro con el presidente Abdelmadjid Tebboune. Además, se reunirá con miembros de la orden agustiniana en Annaba, antigua residencia de San Agustín, y rezará en una capilla dedicada a 19 religiosos asesinados durante la guerra civil de los años 90. El arzobispo de Argel, Jean-Paul Vesco, definió la llegada del papa como la de “un hermano que viene a visitar a sus hermanos”.
En Camerún, donde la Iglesia católica acoge al 37% de la población y desempeñó un papel mediador en el conflicto de las regiones anglófonas, la visita se centrará en un llamado a la reconciliación. Los actos centrales serán un discurso principal y una misa en Bamenda, epicentro de la violencia pasada, bajo estrictas medidas de seguridad. El pontífice también recorrerá hospitales, escuelas y organizaciones de caridad gestionadas por la Iglesia y se reunirá con el presidente Paul Biya, uno de los líderes con mayor tiempo en el poder a nivel global.
Enfoque en justicia social y expectativas
En Angola, rica en petróleo y minerales pero aún afectada por altos índices de pobreza y las secuelas de una guerra civil que duró hasta 2002, la agenda papal se orientará hacia el debate sobre una distribución más equitativa de la riqueza y la lucha contra la corrupción. Casi la mitad de la población angoleña es católica, por lo que la expectativa es alta, aunque existen algunas críticas.
La última etapa será Guinea Ecuatorial, gobernada desde 1979 por el presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo. La visita supone un compromiso delicado entre el apoyo a los fieles y el riesgo de que se interprete como una legitimación del régimen. León XIV será el segundo pontífice en visitar el país, después de Juan Pablo II hace casi cincuenta años. En Malabo, recientemente despojada de su condición de capital por decreto presidencial, la llegada del papa fue anunciada con carteles y transmisiones televisivas constantes.

