El gobierno argentino, liderado por Alberto Fernández, declaró este miércoles una “profunda preocupación” por la crisis política desatada en Perú tras la decisión del presidente Pedro Castillo de disolver el Congreso de su país e instaurar un gobierno de emergencia nacional.
Llamado a la estabilidad institucional
Mediante un comunicado publicado en Twitter, la Cancillería argentina hizo “un llamado a todos los actores políticos y sociales a que se resguarden las instituciones democráticas, el estado de derecho y el orden constitucional”. La declaración oficial señaló que Argentina “lamenta y expresa su profunda preocupación por la crisis política que atraviesa la hermana República del Perú”.
Contexto de la crisis peruana
La medida de Castillo se produjo horas antes de que el Parlamento peruano debatiera una moción de vacancia (destitución) en su contra, que podría haberle apartado de la jefatura del Estado. En un mensaje a la nación, el mandatario peruano anunció también su decisión de “convocar en el más breve plazo a elecciones para un nuevo Congreso con facultades constituyentes para elaborar una nueva Constitución en un plazo no mayor de nueve meses”.
Adicionalmente, Castillo ordenó un toque de queda a nivel nacional a partir de este miércoles desde las 22.00 hora local (03.00 GMT del jueves) y declaró que “se declara en reorganización del sistema judicial, el Poder Judicial, el Ministerio Público, la Junta Nacional de Justicia y el Tribunal Constitucional”.
Posición regional
La reacción argentina se produce pese a que el país preside actualmente la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), organismo desde el cual no se ha emitido ningún comentario oficial sobre la situación en Perú.

