La organización Fundación De Mujer a Mujer llevó a cabo la tercera edición de su encuentro Grandiosas Mujeres con Propósitos RD, un acto que tuvo lugar en Santo Domingo y que puso en relieve la contribución fundamental de la mujer en la sociedad.
Un homenaje al valor femenino
Con el lema «Lo que somos cuando nadie nos mira: mujeres con Propósitos que sostienen la vida y transforman la comunidad», el evento congregó a líderes comunitarias, profesionales y representantes de diversos ámbitos para reflexionar y honrar el valor femenino.
Durante la jornada se otorgó un reconocimiento especial a Nereyda Castillo, comunicadora con más de treinta años de trayectoria, y a Esther Jiménez, una sobreviviente de violencia que se ha convertido en símbolo de resiliencia.
Voces que inspiran
La ceremonia fue conducida por la comunicadora Jatnna Tavárez. Intervinieron Jackeline Soriano Fountain, vicepresidenta de la fundación, con la ponencia “La vida que sostenemos cada día”; la empresaria Vitalina Feliz, quien presentó “El valor de lo que no se aplaude”; y la comunicadora Farah de la Mota, que expuso sobre “Cuando el servicio se vuelve un legado”.
Jacqueline Tineo, presidenta de la fundación, presentó “Honrar la vida que habita en nosotras” y subrayó la importancia de dignificar a cada mujer. «Somos lo que somos, aunque no nos vean, aunque no nos miren. Nosotras aportamos, nosotras importamos y nosotras sostenemos la vida», afirmó Tineo.
Propósito y reconocimientos
El mensaje central del acto reafirmó que «las mujeres sostienen la vida y transforman la comunidad», destacando su papel en la familia, la sociedad y para las generaciones venideras.
La Fundación De Mujer a Mujer tiene entre sus objetivos promover la tolerancia cero hacia la violencia doméstica, mediante labores de concientización, prevención y acompañamiento integral.
Perfiles de las homenajeadas
Nereyda Castillo es una comunicadora dominicana con una extensa carrera en radio y televisión, reconocida como voz comercial, productora y maestra de ceremonias, y ha recibido en múltiples ocasiones el premio Micrófono de Oro.
Esther Jiménez, sobreviviente de un ataque con ácido que le causó quemaduras de segundo y tercer grado, la pérdida de un ojo y que requirió la reconstrucción de su nariz tras 28 cirugías, ha transformado su experiencia en un mensaje de esperanza para otras mujeres.
La fundación agradeció el apoyo de patrocinadores, medios de comunicación, voluntarios y la comunidad en general para hacer posible esta celebración.

