El emblemático centro nocturno Jet Set, que por décadas fue un referente de la vida cultural y artística en Santo Domingo, ha visto su ambiente festivo y concurrido sustituido por una atmósfera de tristeza y nostalgia tras los recientes eventos trágicos.
Una plataforma artística consolidada
Ubicado en la capital dominicana, el establecimiento trascendió su función original como discoteca para convertirse en una verdadera plataforma donde se presentaron artistas nacionales e internacionales de géneros como merengue, salsa, balada y música urbana.
Su distintiva tradición del ‘Lunes de Jet Set’ se convirtió en una cita obligatoria para los amantes del baile, marcando la agenda nocturna de la ciudad durante años.
Legado y transformación
El lugar destacó por su producción técnica, su ambiente exclusivo y la cercanía que permitía entre los artistas y el público, consolidando su posición como un referente del entretenimiento en el país.
En su cuenta oficial de Instagram, el establecimiento se describía como una discoteca dedicada a hacer bailar a su público por más de 50 años, un legado que hoy queda marcado por el recuerdo de una época dorada.
Residentes de la zona recuerdan que las noches de los lunes eran tan concurridas que las calles aledañas se llenaban de personas, dinamizando además el comercio informal y los negocios de comida rápida en los alrededores.
Propuestas comunitarias
Algunos miembros de la comunidad han planteado que el espacio debería transformarse en un lugar conmemorativo, como un templo o monumento, en honor a las víctimas de la tragedia.
El sentimiento general entre quienes frecuentaban el lugar ha pasado de la celebración a la indignación y el pesar.

